Por la boca mueren el pez y Maradona

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Maradona o lo que queda de Maradona, que kilos son muchos pero materia útil muy poca, se marchó hace unos meses a México. No fue a cantar rancheras, tampoco narcocorridos, sino a entrenar a los Dorados de Sinaloa y prometió que lo haría con el cuidado de un padre que arropa a su hijo. Pues o es un padrazo o tiene un equipo apañadito, porque lo ha metido en la fase de ascenso a Primera. Pero igual no puede dirigirlo en algún partido decisivo, ya que la Federación lo ha expedientado por unas declaraciones a favor de Maduro en la sala de prensa del estadio, cosa que está prohibida. Ahora criticará el imperialismo y sancionado a perpetuidad.

Por la boca mueren el pez y Maradona