LA SANGRIA DE LAS AUXILIARES

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El desempleo en las compañías auxiliares de los astilleros públicos ferrolanos no deja de crecer. Una de las firmas más conocidas y con más amplia historia relacionada con Navantia, Maynfer, procedió ayer al despido de sus últimos treinta operarios, una parte poco menos que insignificante comparada con los 130 trabajadores con los que llegó a contar. La falta de actividad en las factorías locales se deja sentir también en el área de limpieza. Ni es necesario tanto personal ni las cuentas les pueden salir a los empresarios para atender talleres desocupados y que no generan actividad. Pese a la insistencia del Gobierno central en que los astilleros pronto tendrán de nuevo ocupación, la realidad pinta otros colores bien distintos. Para el colectivo afectado, de poco servirá el compromiso de los empresarios de volver a contar con ellos cuando haya trabajo. Este, por el momento, no existe.

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