EL TERMÓMETRO EUROPEO

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Este pasado domingo se celebraron las elecciones al Parlamento de Europa. Siempre teniendo en cuenta que estos resultados no resultan extrapolables a ninguna de las otras elecciones que se celebran por muchos motivos, sí que es cierto que pueden ser valoradas como un buen termómetro para conocer la realidad social y tomar medidas por parte de los diferentes partidos políticos de cara a próximos comicios. Lo que parece evidente a tenor de lo sucedido en las urnas el domingo es que la tendencia a la alternancia en el poder entre el PP y el PSOE puede haberse visto afectada. En España nunca tuvimos un bipartidismo como tal, siempre ha habido una gran variedad de formaciones a las que votar. Lo que si es cierto es que hasta ahora, fuera de los partidos nacionalistas autonómicos, parecía que no había fuerzas políticas a nivel nacional que pudieran servir de alternativa. Veremos si la irrupción de nuevos partidos como Podemos o una revitalizada IU, hace no tanto casi condenada a la desaparición, no es flor de un día. El PP y el PSOE han sido dos de los grupos políticos que más han sufrido en estas elecciones. A pesar de que los populares han logrado alzarse con el triunfo en las urnas, sería de necios no darse cuenta del desapego que se ha producido con parte de su electorado, que ha preferido la abstención. El PP es consciente sin duda de que las políticas que ha llevado a cabo en los últimos años para buscar salir de la crisis no han sido bien vistas. Pero espera que los resultados positivos de estas políticas le ayude a superar el bache. La medicina que no sabe bien pero cura. Otro asunto es el de los socialistas. Encontrándose en la oposición no han sabido capitalizar el descontento por las políticas populares y se han dado un batacazo en estas elecciones, con uno de sus peores resultados. El rumbo del partido es cada vez más errático y parece perder fuelle. La preocupación del PSOE ya no es tanto dar alcance al PP como no verse superado por los que vienen detrás. En esta línea Rubalcaba finalmente ha dicho basta y ha decidido anunciar su retirada de la dirección del partido, convocando un congreso para el próximo 19 de julio del que esperan salga el salvador de los socialistas. Cabe preguntarse ahora si llegarán a tiempo de dar un giro que les permita volver a conectar con el electorado de izquierdas o bien esta medida ha llegado demasiado tarde.

 

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