Jóvenes contra el cambio climático

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ste pasado lunes dio inicio en Nueva York una nueva Cumbre del Clima. De cara a este evento, se ha elaborado un análisis unificado del estado del planeta bajo la influencia del cambio climático causado por el hombre. 
El trabajo ha sido coordinado por la Organización Mundial Meteorológica y cuenta con información proporcionada por ocho agencias internacionales. Una vez más la comunidad científica nos avisa de que el camino que estamos siguiendo solo puede llevar al desastre.
En el informe se explica que cada vez hay una mayor distancia entre los objetivos que se ha marcado la comunidad internacional para frenar el cambio climático de la realidad de la situación. 
Avisan por ejemplo de que las contribuciones planteadas en el Acuerdo de París solo lograran que la temperatura media aumente entre 2,9 y 3,4 grados. 
Para conseguir que no suba más de 1,5 grados, lo que consideran los expertos que se debería perseguir, las propuestas de los países deberían multiplicarse por cinco.
Mientras, los datos que se desgranan en el informe no dejan mucho lugar a la especulación. Entre 2015 y 2019 se han alcanzado las mayores temperaturas registradas nunca. 
El hielo marino no deja de descender y entre 1979 y 2018 lo ha hecho a un ritmo de un 12% anual. En los últimos cuatro años, además, el hielo marino en el periodo invernal ha registrado su más bajos niveles. Esto se ha traducido en un incremento del nivel del mar acelerado. Entre 1997 y 2000 este nivel creció 3,04 milímetros. Entre 2007 y 2016 ha ido aumentado casi 4 milímetros por año.
Ante esta situación, ciudades de todo el mundo han visto como los estudiantes se lanzaban a las calles a protestar y mandar un mensaje de aviso sobre la situación. París, Londres, Berlín, Nueva York, Bruselas, Finlandia, Dinamarca e incluso España han visto como sus calles se llenaban con estas protestas. 
Greta Thunberg, una activista de 16 años, se ha convertido en la cara más visible de esta preocupación de las nuevas generaciones por el futuro del planeta. 
Ante esta llamada de atención no son pocos los que echan en cara a estos activistas su falta de compromiso y dudan de la legitimidad de su preocupación. 
Quizás en lugar de hacer oídos sordos deberíamos ponernos a su lado y recapacitar hacia donde estamos llevando al planeta. Asumamos nuestras responsabilidades y empecemos a trabajar de verdad por arreglar la situación.

Jóvenes contra el cambio climático