Tirar de la cisterna

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Conocidos los últimos acontecimientos que estremecen a la gente, ya no llega con tirar de la manta, cegar las cloacas, limpiar  las ciénagas. Hay que tirar de la cisterna y que todo acabe mar adentro. 

Por un lado, nos enteramos de que la banca tenía sus favoritos: en la que mandaba el de Chantada, el PP; y los de Cantabria, el PSOE. No se conoce el nombre la banca de la gente. Del común que paga créditos y cada vez soporta más gastos. 

Y esto se destapa con nuevas declaraciones del delincuente Villarejo, encarcelado, tras pasar por las altas instancias policiales con la bendición de sus jefes puestos, cada vez uno, por el Gobierno. Resulta que en las conversaciones del excomisario  Villarejo, que pinchó mil teléfonos de distintos preboste de la política, la banca, las empresas y otros poderes. 

En Moncloa hay sesenta cinco, algunas por encargo del banco de las bes y la uve y otras del señor Botín preocupado por su futuro judicial, según nos descubren diversos medios digitales. ¿Quieren algo divertido? Uno de estos campeones de esta democracia que apesta ha dicho que “casi todo está prescrito”, con lo que los proscritos seguirán manoseando el país. ¡A tirar de la cisterna, ya! 

Si nos acercamos al previsto Ejecutivo andaluz –después del triángulo de las derechas, llamado también los trillizos de un mal parto–, sacamos a la luz lo que se esconde: bajada de impuestos a empresas y rentas altas y liberalización total del suelo, convirtiendo el paisaje en su cortijo particular.

Por cierto, nos cuentan en InfoLibre que el señor Abascal, líder de Vox tras pasar por el PP, presidente de la Fundación para el Mecenazgo y el Patrocinio Social, chiringuito de un chiringuito montado por el Partido Popular madrileño, no pudo ser fiscalizado por su opacidad, según declaración de la Cámara de Madrid. ¡Y piden acabar con los chiringuitos! Los de los otros para ponerse ellos, claro!

La noticia nos llega de un hospital del Servizo Galego de Saude, que pagamos con nuestros impuestos, añadiendo el céntimo sanitario. Lo más grave de nuestra sanidad es pasar por urgencias. Otra vez dos muertes. Algo puntual dijo el presidente Feijóo. Le responde la doctora Fátima Mercelles: “Los directivos del Sergas, la Inspección de Trabajo, los fiscales y los jueces  miran para otro lado. Solo le temen a las comisiones de investigación y a la prensa”. No se rinda. Cuenta con nosotros, doctora.

Tirar de la cisterna