La vieja guardia

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Felipe González, Alfonso Guerra, Leguina y otros representantes del PSOE de la vieja guardia han mostrado su oposición a cualquier pacto con Podemos, y eso parece alejarles de lo que piensa la actual dirección socialista y las bases, al menos mayoritariamente. El análisis es de una lógica aplastante. Podemos representa un pensamiento rupturista que pone en cuestión muchos de los pactos explícitos y tácitos que nos han traído hasta aquí desde la transición y le cuesta reconocer tantos avances sociales como se han producido en España gracias a lo que ahora llaman “viejas políticas”. Los protagonistas de la transición se sienten molestos por el ninguneo, y yo creo que con razón, porque tomaron las riendas del país en tiempos mucho difíciles que éstos y lo hicieron, en general, bien, con sus sombras, por supuesto, pero con un balance claramente positivo. Si Podemos reconociese esa realidad, sería más fácil para el PSOE entenderse con ellos, incluso para la vieja guardia porque, en definitiva, el sentir socialdemócrata late en ambos corazones. 

La vieja guardia