A paso lento

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Tras seis meses de gobierno, el vecindario echará ya en falta algo más que anuncios o compromisos por parte del nuevo ejecutivo ferrolano. Si hacía tres meses cuestionaba que cualquier equipo de gestión pudiese avanzar un mínimo balance de su actividad ante tan escaso margen de tiempo, esta máxima ha desaparecido ya a escasas horas de finalizar el año. Salvo las reuniones derivadas del compromiso de Ferrol en Común y del PSdeG de garantizar la participación ciudadana, se ha constatado, con mayor profundidad si cabe que en ocasiones anteriores de un cambio de gobierno en Ferrol, que no todo lo que se promete es viable. No al menos en el plano administrativo. Dicen que desgasta más el hecho de no tener el poder que el de poseerlo. En otras palabras: a veces renta más estar en la oposición. Habrá lecturas para todos los gustos, pero coincidirán en que a estas alturas lo que agota a esta ciudad es tener la sensación de que todo va a paso lento, demasiado lento.

A paso lento