Aunque no es de fiar...

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o, no es de fiar, Pedro Sánchez no es de fiar, solo hay que echar un vistazo a la hemeroteca para comprobarlo. Pero aún sabiendo que no es de fiar los ciudadanos esperamos que el líder del PP, principal partido de la oposición, se siente con el Presidente de Gobierno (aunque sea virtualmente) y lleguen a acuerdos que permitan a nuestro país, es decir a todos los ciudadanos, poder afrontar ese futuro difícil que vamos a padecer a cuenta de la crisis del coronavirus. Y lo mismo esperamos del resto de los partidos de la oposición. No se trata de “salvar” a Sánchez, se trata de evitar que nuestro país naufrague y para eso se necesita un gran acuerdo que marque las líneas de actuación para el futuro inmediato. Recuerdo como si fuera hoy como se gestaron y se pusieron en marcha los Pactos de la Moncloa. Los líderes políticos de entonces tenían mas consistencia que los de ahora pero sobre todo respondían a la exigencia de la sociedad de que debían de llegar a acuerdos para poder avanzar en el camino de la democratización de nuestro país, y si, estuvieron a la altura de las circunstancias.
Que el Gobierno ha cometido errores es evidente, que resulta ofensivo que el señor Presidente se presente como el campeón de la lucha contra el Covid-19 también lo es, como también resulta irritante que envuelva sus largos e insustanciales discursos en medias verdades, o que se haga el “bueno” pidiendo unidad mientras Adriana Lastra, haga un discurso zafio como el último que hizo en el Congreso. En fin, motivos hay para que la oposición no se fíe un pelo del Presidente Sánchez pero tendrán que hacer de tripas corazón y sentarse a intentar ,entre todos, buscar la manera de que nuestro país no colapse. Naturalmente no se trata de dar un cheque en blanco a Sánchez, sino que cada cual haga propuestas y ponerlas en común y entre todos decidir las mas adecuadas para llevar adelante.
Cuando hace décadas se firmaron los Pactos de la Moncloa estos no fueron un cheque para que el Gobierno de UCD hiciera o deshiciera a su antojo, sino que se discutió y se acordaron una serie de medidas asumidas por todos los partidos. De eso trata hoy, de que todos los partidos sean capaces, previo debate, de establecer una hoja de ruta para afrontar esta crisis.
Esperemos que en este año los dirigentes políticos sean capaces de tener la altura de miras que tuvieron sus mayores cuarenta años atrás, porque, insisto, no, no se trata de salvar a Sánchez, se trata de ayudar a que nuestro país no naufrague.

Aunque no es de fiar...