No lo pude creer

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Y es que ¿cómo podía imaginar que el PP se “tirase” al monte?, al anunciar que los suyos no iban a cumplir las leyes aprobadas ¡POR MAYORÍA! en el  Parlamento! Luego recordé que su gran chamán dijo que ¿quién le iba a decir a él las copas que podía conducir al volante?  

Y  ya no les voy a recordar lo de “ejército de liberación a los asesinos de ETA. Y eso que es un partido que no ve ni oye lo que pasa en su alrededor más próximo: la corrupción que les llevo a presentarse dopados a las elecciones o a las cloacas policiales.

Y vuelven a la calle para manifestarse contras las leyes. Y otra vez recogen firmas como hicieron ya Aguirre y Rajoy pidiendo boicot para los productos catalanes, lo que hizo multiplicar el número de independentistas.

Y precisamente ayer nos enteramos que el magistrado que lleva el caso de la caja B recibió “un informe policial que es la última pieza del puzle del caso de la caja B.

Y claro, con todos estos datos que se amontonan en las hemerotecas el final tenía que ser el de echarse al monte. Claro que lo mejor, y más cómodo, es que se fueran para casa.  

Tienen otros compañeros de partido mucho peor: se fueron a la cárcel.

Y con la que está cayendo nos llega otra noticia que repiquetean las campanas de la prensa madrileña: Casado abre contactos con el PNV y ofrece cambios al PSOE en los presupuestos.

¿Otra genialidad?,  dicen los que saben,  es un intento de marcar distancias con Ciudadanos, como se sabe en las antípodas con los vascos ya que rechazan los fueros,  y al tiempo buscar grietas en el bloque que apoyó la investidura de Sánchez.

Y por aquí nuestro gran líder apuesta por “minimizar” las órdenes de Madrid, atendiendo al consejo de Casado. Lo típico del señor Feijóo experto en ponerse de perfil,  en un afán de repetir lo de ni contigo ni sin ti  para agrandar su caladero. ¿Ejemplos?  

Si hace falta deja en pañales la educación y la sanidad y si la opinión y sus rivales aprietan,  anuncia oposiciones con más de cuatro mil plazas en sanidad y educación, reconociendo  que hacían falta médicos, enfermeros, profesores, etc. pese a estar en su opinión tantas veces repetida, en  el mejor de los mundos.

Y como conocen  el percal, tanto los ayuntamientos gallegos y  el ciudadano de a pie,  piden aclarar cuando llegaran al pueblo los fondos del Covid

No lo pude creer