MÚSCULO Y AUSTERIDAD

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Mis costumbres festivas se repiten semana a semana. Me levanto, consulto los diarios digitales, me ducho y salgo a la calle a desayunar mi agua mineral y leer la prensa escrita, practicando un austero des/ayuno matutino; Agua, y punto. Hasta el mediodía.
Y digo austero porque, como decía mi admirado José Luis Sampedro, la austeridad es una virtud enormemente valorada siempre que no venga impuesta.
Cada día me levanto de buen humor, esperanzado de que el ecosistema en el que vivimos mejore. Poco a poco. La crisis en la que vivimos es sistémica y no voy a culpar de la misma a los dirigentes que me rodean en el noroeste del noroeste. Pero es cierto que, tras leer durante un rato la actualidad nacional, antes de salir a la calle, asearme, bajar al bar de José, y encontrarme artículos del tipo “Músculo y/o Soledad” en los diarios de papel que llegan a Ferrolterra me preocupan.
Porque la austeridad se solicita, no se impone. Y vuelvo al artículo. Primero porque su título me recuerda a no sé muy bien qué: Un asunto feo, y, pidiendo disculpas, quizás me equivoque, enfrentando dos temas absolutamente incomparables en un contexto político.
Supongo que nos encontramos en un momento en que la ideología está recuperando su auténtico valor. Músculo y soledad. Las distintas opciones políticas municipales, autonómicas, nacionales y europeas nos enfrentamos no por la finalidad de nuestro programa o trabajo, sino por los medios que utilizamos para conseguir el mismo fin. Y eso es ideología.
No dudo que las distintas opciones electorales que nos presentamos a las elecciones del 2015 deseamos lo mejor para los electores, pero las estrategias a utilizar nos diferencian. Y vuelvo al artículo y perdón por la reincidencia. Porque el título lo supone. Músculo frente a soledad; es decir, maquinaria electoral, política profesional, poderío económico e institucional frente a un pensamiento abierto donde la democracia se exprese en toda su plenitud.
La expresión del miedo al degüello se refleja continuamente en la política del Gobierno. “O nosotros o el caos” es un argumento absolutista se mire desde donde se mire.  Vd. defiende la privatización y el adelgazamiento del Estado. Yo creo que los ciudadanos han de ser propietarios de una gran parte de los servicios que ya han pagado con sus impuestos.  Vd. cree que hay varios niveles de ciudadanos, donde se atienda a su capacidad de generar dinero, donde se diferencie entre ganadores y perdedores. Yo no. Y lo siento.  Un discurso del tipo: “neorrojos “, “facciones izquierdistas” y “touros e vacas” no me acompañan en mi ruta vital.  Por esto, y no tengo más espacio, replico el artículo “Músculo y soledad”. Yo lo titularía “Músculo y austeridad”.
(*) Felipe Sas es el número 2 de la candidatura del PSOE

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