El arboricida de Oleiros

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ÁNGEL García Seoane, Gelo, músico en su juventud –fue batería de Los Trovadores– se pasó a la política en la madurez y en ella sigue. Líder incombustible de Alternativa dos Veciños –una especie de Podemos con aroma de la ría– lleva ya un feixe de años como alcalde del próspero municipio de Oleiros, donde va a tener que reabrir la oficina municipal de atención a los acusicas. A ver si en la reinauguración tiene más suerte, porque cuando se estrenó como emprendedor la cosa acabó en fracaso. Ofreció una recompensa a quien diera información sobre el arboricida del tilo, un árbol de más de 70 años de Santa Cristina, con el que un desconocido está empeñado en acabar “e bótalle veleno”. Gelo llegó a prometer 600 euros al delator, pero la omertá se impuso y nadie abrió la boca. Hasta se llegó a rumorear que se trataba de una venganza de un defensor de los plumachos que se había indignado cuando vio que Gelo montaba una pira purificadora donde los quemaba. Sea así o no, otra posibilidad es crear una Concejalía de Bienestar Vegetal.

El arboricida de Oleiros