GRAN JAVIER GUTIÉREZ

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El actor ferrolano Javier Gutiérrez, ya uno de los clásicos de la escena española tanto sobre las tablas como delante de las cámaras en los últimos lustros, se hizo ayer con la Concha de Plata del Festival Internacional de Cine de San Sebastián a la mejor interpretación. Su papel en “La isla mínima”, del realizador Alberto Rodríguez, la ha hecho merecedor de un reconocimiento reservado a un muy reducido elenco de actores. Se demuestra así que el “trhiller” español también ha adquirido una dimensión por vez primera exportable y en la que ya empiezan a darse notables ejemplos. Gutiérrez, popular como pocos con series como Águila Roja –cuyo personaje aporta un más que evidente valor a la producción televisiva–, ya había dado sobradas muestras de lo que podía ofrecer en casos como “Un franco 14 pesetas”, dirigida e interpretada por Carlos Iglesias. Al mismo tiempo, “Los Macbez”, cuya puesta en escena le impidió precisamente ayer acudir a la entrega del premio, es una de las más intensas obras que se pueden vivir sobre las tablas de un escenario en el que Gutiérrez se desenvuelve como pocos. Para una ciudad como Ferrol, nada habituada a ver a animales de la interpretación de esta talla –aunque Gutiérrez no sea en ningún caso una excepción– ver a uno de sus hijos desarrollar una carrera tan sustentada en el trabajo y la dedicación, pero también obligada a esa perseverancia que no puede permitirse el lujo del desánimo, es obligado sentir y vivir el orgullo de que uno más de sus hijos –ahí está el caso de Javier Gómez Noya– obtenga el éxito y el reconocimiento. Como también está obligada a transmitirle su gran satisfacción una comarca que vive el teatro como pocas en toda Galicia.

GRAN JAVIER GUTIÉREZ