Gasto autonómico

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Se aprecia un empeoramiento generalizado de la probabilidad de cumplir el objetivo de estabilidad. Con esta su habitual terminología técnica, la Autoridad independiente de Responsabilidad fiscal (AIReF) resume el momento de las comunidades autónomas en la lucha contra el déficit. Seis son en concreto las que preocupan especialmente al organismo supervisor de las cuentas públicas, bien por las desviaciones significativas previstas en el objetivo del déficit, bien por excesos en la regla de gasto. Se trata de la Comunidad Valenciana, Canarias, Madrid, Navarra, Baleares y Murcia. 

Las secuelas del año electoral empiezan, pues, a notarse. Y aunque el déficit de las Administraciones en su conjunto se mantiene en línea con las previsiones del Gobierno, no puede decirse lo mismo de las comunidades autónomas, a pesar de que cuentan con el apoyo de los fondos de liquidez, creados a la espera de que puedan volver a los mercados.

Bien es verdad que las comunidades todas se han visto afectadas por la imposibilidad de cobrar, estando como estamos con presupuestos prorrogados, los 2.500 millones de euros que les debe la Hacienda central por ajustes pendientes del IVA. El momento de interinidad política no está ayudando a cumplir objetivos ni a controlar eventuales excesos.

Galicia merece consideración aparte. Una vez más cumple el objetivo de estabilidad presupuestaria, como lo viene haciendo desde que entró en vigor la ley correspondiente (2013), tiempo en el que únicamente no observó la regla de gasto en una ocasión: en 2016. 

Así las cosas y de acuerdo con la información en curso, AIReF considera “factible” que la comunidad observe de nuevo el objetivo de estabilidad de 2019, del -0,1 por ciento del PIB, al tiempo que advierte de un “riesgo moderado” de incumplimiento en la regla de gasto. Las medidas de rebaja fiscal adoptadas por la Xunta -añade- no ayudarán, aunque sí las inversiones financieramente sostenibles que pudiera realizar en el ejercicio.

Los analistas recuerdan que tras una década de vigilancia especial España acaba de recibir de las autoridades comunitarias el aval para salir del procedimiento de déficit excesivo.  Aun así, presenta el tercer desequilibrio más abultado de toda la Unión Europea, y sus niveles de deuda pública preocupan tanto a organismos internacionales como a las agencias de rating. Lógico es, pues, que a unos y otras les preocupe que aparezcan en el horizonte señales inquietantes en el exceso del gasto.

Una preocupación que se ha incrementado estos días con la anunciada desaceleración de la economía, cuando se ha conocido que de abril a junio últimos el PIB se ha moderado a tasas de crecimiento trimestral del 0,5 por ciento frente al 0,7 registrado entre enero y marzo. La ralentización ha estado causada por el freno del consumo y sobre todo por el retroceso de la inversión industrial. A pesar de todo España sigue creciendo más que la eurozona en su conjunto.

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