NOVAGALICIA: ¿ACUERDO?

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Novagalicia Banco está a punto de cerrar un acuerdo definitivo con inversores institucionales para que entren en su capital. El presidente del Grupo –José María Castellano, cuya entidad financiera fue parcialmente nacionalizada hace seis meses–, tiene el compromiso verbal de varios fondos de inversión para entrar en la entidad y evitar que sea subastada.

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que controla el 93% del capital del banco, concedió a Castellano un plazo de un año para conseguir capital. Sin embargo, el real decreto de reforma financiera ha metido presión a Novagalicia para cerrar cuanto antes una solución. Hace 100 días, 17 empresarios gallegos invirtieron 70 millones en NCG, lo que representaba 2,59% del capital. Pero la caja necesita mucho más dinero. El FROB desembolsó 2.465 millones para recapitalizar la entidad, además, el real decreto le obliga a levantar 2.300 millones adicionales entre provisiones extra y nuevo capital. Aunque buena parte del sector bancario considera imposible que Castellano consiga el dinero para evitar que el FROB venda a otra entidad su participación en NCG, desde la entidad se asegura que Castellano tiene plena confianza en sacar adelante el proyecto, y ponen como ejemplo el preacuerdo laboral alcanzado el día 9 con los sindicatos para reducir la plantilla en 700 personas y poner en marcha diversas medidas para reducir la masa salarial.

Se dice: “Si no confiaran en sacar el proyecto adelante, no se habrían dejado la piel en pactar con los sindicatos un acuerdo que podría estar caducado en cuanto la entidad fuera subastada”. También se menciona el intento de reflotar la red de NCG fuera de su ámbito natural (Galicia, Asturias y León), con el lanzamiento de la marca EVO.

Con este proyecto, el grupo quiere captar nuevos clientes sobre la base de una oferta muy sencilla y atractiva de productos. Fuentes judiciales defienden la necesidad de que la entidad capte capital de inversores institucionales, puesto que en caso de que fuera un banco español quien se hiciera con Novagalicia (suenan como muy interesados Santander y Caixa Bank), peligrarían más de 2.000 empleos de los servicios centrales y habría nuevos cierres de sucursales. Cabe añadir que las conversaciones se llevan a cabo con inversores extranjeros, toda vez que Castellano, que ha sabido y querido impulsar el citado pacto laboral y el lanzamiento de EVO, tiene el compromiso de varios fondos, como ya se explicó más arriba.

NOVAGALICIA: ¿ACUERDO?