Paradojas del Gobierno

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Hay que vivir para ver y hay que ver para creer. A pesar de la pérdida recaudatoria, y de haber realizado una subida de tipos a la mayor parte de los productos, bienes y servicios para intentar cumplir el objetivo de déficit, el gobierno ha decidido mantener hasta 2013 el tipo súper reducido de IVA (4%) con que se grava la compra de la vivienda. Habiendo dejado de ingresar hasta julio 710 millones de euros por esta rebaja del IVA que Rajoy ha mantenido en 2012 para ayudar a los bancos a colocar el “stock” de viviendas que en un futuro pasarán también al denominado Banco malo.

Lo más curioso es que, a pesar de que el PP anunció en la campaña que iba a limitar la aplicación de esta rebaja, el gobierno la ha mantenido para todas las operaciones inmobiliarias. Rajoy calificó de “barbaridad” cuando el PSOE introdujo esta medida. Pero ya saben todos los españoles lo que valen los asertos de Rajoy. Así a pesar de los recelos de Bruselas, comprar una vivienda nueva de lujo o una gran mansión siguen gozando de un tipo de IVA del 4%, el mismo que se aplica a productos de primera necesidad como el pan, la leche o los medicamentos. Ya lo dice la canción: “España no hay más que una”. Somos el ludibrio de Europa y la vergüenza ajena de todo un Continente.

A pesar de las necesidades de ingresos para el Estado, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, había previsto que esta medida tendría un coste recaudatorio de 750 millones en todo 2012. Sin embargo, ya en los primeros siete meses se ha cubierto prácticamente esa cifra. A esta pérdida habrá que sumar el efecto que tendrá la exclusión del 50% sobre las plusvalías derivadas de las casas que se adquieran. Su medida, que el Gobierno aprobó en mayo, y que podrá aplicarse hasta diciembre, tiene como objetivo favorecer los balances bancarios. Eso si, no se podrán beneficiar las compras realizadas entre padres e hijos o entre empresa y filiales. Mientras, al pan y a la leche que les den.

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