Elucubración sobre violadores

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Hace días, quizá se me fue algo la mano sugiriendo penas a imponer a violadores (castración psíquica, química o física). Aunque el tema es muy serio y duro, me arriesgo a aportar soluciones preventivas para que no caigan en ese delito, siempre con crueles resultados. Sugiero que los cabrones con tales ruines apetencias, puedan gozar (valga la rebuznancia), de desfogue sexual preventivo. Quizá los Servicios de Asuntos Sociales de los municipios puedan darles vales para que vayan gratis a casas de lenocinio, donde los suavicen adecuadamente, cortando de raíz sus instintos violadores (algo parecido a lo ocurrido en la novela de Mario Vargas Llosa, “Pantaleón y las visitadoras”), portando un certificado para usar tales servicios, penados hoy por hoy con multas inasequibles. Otra sugerencia, más tecnológica, sería permitirles acceso a un robot femenino acoplado a una ordeñadora, a un euro la prestación, y saber qué opción da mejor resultado. Todo, con tal de que no violen a nadie.
 

Elucubración sobre violadores