UN PLAN PARA VEINTE AÑOS

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La configuración de A Coruña es el mayor enemigo que tiene la circulación, un enemigo tan fuerte que los conductores están sometidos prácticamente a un examen permanente de paciencia. Para evitar esa prueba constante hay dos soluciones: cambiar la morfología de la ciudad, lo cual es imposible, o elaborar un plan de movilidad que reduzca en todo lo posible esos inconvenientes. De ahí la importancia de que al documento que ahora se va a redactar se le aplique una buena dosis de racionalidad, ya que uno de sus cometidos es solucionar el problema para un período de veinte años. Acertar en las decisiones es, por lo tanto, básico.

UN PLAN PARA VEINTE AÑOS