Guía para votantes

|

Se lo escuché a un colega de la radio: “el votante es el único animal que tropieza tres veces con la misma mentira…”.
Caramba, me dije, esta es una buena reflexión para hacerla con la peña, con los lectores. Y es que, compañeros, es cierto. Solo hace falta ejercitar un poco la memoria: estos que ahora nos piden el voto por responsabilidad, por Europa, por los parados y jubilados; por los funcionarios y los soldados.
Por la patria, por su madre (eso... su madre), son los mismos de los hilitos del Prestige, de la guerra contra las armas de destrucción masiva que nos iba a colocar el petróleo a 0,25 de euros. Son los del Yakolev 42, de fabricación rusa y bandera ucraniana, que acabó su periplo con 62 militares españoles.
El Ministerio de Trillo se ahorra una pasta y todos vivimos la ignominia del reconocimiento de los cadáveres. Son los de las mentiras obscenas cuando España lloraba a sus muertos víctimas del mayor ataque terrorista como respuesta a la intervención española en la guerra de Iraq. Son los mismos que, después, le llamaron ayudas a los rescates a la banca, reestructuración a los recortes (ahora prometen enmendar los “tajos” a la caja de la sanidad, la educación, la dependencia) y son los que se pasaron por el forro la justicia internacional haciendo un roto en las relaciones internacionales para salvar al amigo americano.
Son los que dentro de unos días iniciarán un desfile ante los juzgados: el 23 de setiembre, caso Rato y las tarjetas black; el 4 de octubre se inicia el largo calvario para el Partido Popular de la Gürtel y le seguirá el asunto de Luis Bárcenas con los sobresueldos, regalos de puros y trajes. La caja “B” y las obras de Génova pagadas en negro… y continuará con la Púnica, el lodazar de Valencia. Acusaciones que van desde prevaricación y lucro ilícito hasta delito electoral.
Son los mismos que firmaron una amnistía fiscal para los suyos y que con sus políticas las grandes empresas que ganaron igual que en 2007 pagan ahora menos impuestos (según técnicos de Hacienda se trata de miles de millones), a la vez que propiciaron los salarios basura, la marcha –huida– de miles de jóvenes en busca de trabajo. Son los que han convertido al país en el campeón del turismo de “balconic” y borrachera.
Remato: esta tarde función. Atentos a la prédica del que quiere repetir. Cuenten las mentiras.

Guía para votantes