Que el fin del mundo nos pille bailando

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aquellos a los que les gusta el género apocalíptico –pre, no post– saben que justo antes de que llegue el meteorito mortal o la invasión alienígena alguno de los personajes decidirá que la mejor manera de despedirse del mundo tal como lo conocían es por todo lo alto. ¡Que suene la música y corra el alcohol! Se ve que en A Coruña hay chavales que se creen protagonistas de una película similar y con el mismo espíritu que han visto en la pantalla se lanzaron a las calles a hacer botellón. Por si las moscas. Lo suyo, sin embargo, no fue una noche épica con planos a cámara lenta y banda sonora a todo volumen; lo que podrán recordar es que una patrulla de la Policía Local los mandó a su casa con una reprimenda y a uno de ellos, por ser menor, con una denuncia por consumo de alcohol. Y suerte que aún no había entrado en vigor el estado de alarma y no se fueron con una multa.

Que el fin del mundo nos pille bailando