Salud 2.0

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nteligencia artificial, robots, realidad virtual, Internet de las cosas… Son todos ellos conceptos que parecen sacados de un libro de ciencia ficción, pero que ya son una realidad. 
No se trata en muchos casos de cosas que van a llegar, sino que ya están aquí y han venido para quedarse. Muchas de estas nuevas tecnologías supondrán además un cambio en la forma de entender y llevar a cabo actividades de nuestra vida cotidiana. Y por supuesto, el ámbito de la salud no es una excepción.
Los cambios que se están produciendo en la sociedad hacen que sea necesario revisar la manera en la que funcionan nuestros sistemas de salud. Tenemos una población cada vez más envejecida, con patologías que son más complejas y diversas, que son más exigentes e informados y que quiere participar en la toma de decisiones de algo que es tan crucial como su salud. 
Además, estos nuevos pacientes saben que sus características son especiales y no le vale un tratamiento estándar, quiere uno personalizado con el que mejorar sus resultados.
Todo esto también en un momento en el que se está poniendo cada vez más en duda el modelo centrado en la consulta médica y la medicina reactiva, es decir, aquella que se hace cuando la enfermedad o patología se hace presente. El camino a seguir es el de una atención continuada y un enfoque predictivo y preventivo, actuando de forma proactiva.
Para conseguirlo, la solución está en las nuevas tecnologías. Los dispositivos wearable son cada vez más pequeños y discretos, además de permitir medir muchas más cosas. 
Los nuevos estándares de telefonía móvil, con la llegada del 5G, permitirán la múltiple conexión de todos estos dispositivos en nuestro móvil, que funcionará como una especie de centro de conexiones en donde recopilar todos estos datos y mandarlos en tiempo real a la nube, donde inteligencias artificiales estarán revisando y calculando cuando puede producirse un evento para mandarnos tanto a nosotros como a nuestros médicos las alertas pertinentes.
Una nueva forma de entender la medicina y la atención sanitaria, donde el sujeto ya no será un paciente, sino un usuario que buscará el mejor estado de salud posible. En todo esto evidentemente es necesario también poner la atención en proteger la privacidad de los datos, saber quienes son los que tendrán acceso a nuestra información más sensible. 

Salud 2.0