EL CULEBRON DE SOMESO

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Todos los medios de comunicación se han hecho eco de los “dimes y diretes” que está constituyendo la expropiación que en 1989 se hizo por el Ayuntamiento de los terrenos de unos propietarios en Someso para construir un campo de fútbol para el Relámpago de Elviña; y que, al no habérsele dado este destino, dio lugar a que los propietarios, dirigidos por el letrado Liaño Flores, formulasen las pertinentes demandas, que acabaron ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, que dictó sentencias estimatorias y fijó las indemnizaciones que el Ayuntamiento tenía que satisfacer.

Y aquí viene lo que constituye la gravedad del problema, que ha obligado a la corporación municipal a nombrar una comisión que investigue las actuaciones llevadas a cabo en la fase expropiatoria, por si fueran constitutivas de algún tipo de responsabilidad exigible a los mandatarios que intervinieron en nombre del municipio. Porque el destino que se dio a los terrenos, aparte de no cumplir la finalidad para lo que se acordó la expropiación, no fue tampoco realizar otra obra municipal, sino que se procedió a la venta de los terrenos, que habían sido adquiridos por 5.823 pesetas (35 euros) metro cuadrado, y se vendieron a razón de 840 euros (139.764 pesetas) metro cuadrado, previo cambio de uso del suelo, en los que se han construido viviendas y el recinto ferial.

El TSJG fijó las indemnizaciones para los propietarios del suelo expropiado en cantidades aproximadas a las que fueron objeto de dichas compraventas por el Ayuntamiento a la junta de compensación del sector 7 del recinto ferial-polígono de Somesoa; y cuyo montante tiene que abonar la corporación municipal a los afectados, con los que llegó a un acuerdo por 8.000.000 euros, que saldrán de las arcas municipales; sin que pueda olvidarse que todavía existen otros reclamantes en número superior a los primeros, y cuyo montante puede suponer unos 12.000.000 euros más, lo que totalizaría 20.000.000 euros.

Los ciudadanos están hasta el gorro de las andanzas que protagonizan quienes dicen representarles en los escaños del salón de sesiones de nuestro palacio municipal. Dicho en román paladino: con su pan se lo coman. Pero es que en la presente ocasión, las cosas se han sacado de quicio y los coruñeses están escandalizados ante la cantidad de dinero que va a salir de sus bolsillos. Síi, 20 millones más por la carajada de Someso, porque hay bastantes más que reclaman otros 12 y que, sin duda, también van a ganar su pleito. El culebrón de Someso es de los que hacen época y avergüenza a toda La Coruña, amén de arruinarla un poquito más.

 

EL CULEBRON DE SOMESO