La somanta final a Cancela para que no se levante

|

MAL enemigo es el todopoderoso Caballero, don Abel. Está viendo que ha conseguido su objetivo, que Pilar Cancela se tambalea y no siente la menor compasión. Y esta vez ni siquiera tuvo que colgarse del cinto el Magnum con el que impone la ley a este lado del río Lagares –“Voy a acabar con la inseguridad en las ferias. Los delincuentes no van a tener respiro”–, fue mucho más sibilino. Mandó por delante a la multifuncional Carmela Silva, que estuvo turra que turra durante semanas socavando los cimientos de la jefa de la gestora del PSdeG y cuando a esta le señalaron desde Ferraz el camino de la puerta reapareció él y escupió plomo: “Es una muy buena noticia”, afirmó al enterarse de que la franquicia enxebre del PSOE se había quedado sin competencias para convocar congresos. Eso sí, haciendo honor a su apellido, le cedió el paso a la presidenta de la Diputación de Pontevedra para que fuese la primera en darle un capón a Cancela: “Le haría un gran favor a Galicia y al partido si se marcha”. Parece que no le va a quedar más remedio que irse rapidito.

La somanta final a Cancela para que no se levante