Las travesuras del diosinho Djalminha

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EL big bang que dio origen al SuperDepor necesitaba un dios y lo encontró en Bebeto. Un pancarta de los Riazor Blues así lo proclamaba cada domingo. Y dios tuvo hijos y uno de ellos se llamó Djalminha. Regate por aquí, regate por allí, golazo a Pinto, lambretta al Madrid, vaciles a Mostovoi, con consigna al oído: “Soy checheno”... Pero como ocurre con los dioses también se indignaba con los humanos y así le metió un pelote a Irureta que le costó el exilio en Austria o se montó una empresa en Bahamas que tiene loca a Hacienda, porque por ahí se escaparon impuestos y ahora no hay quien cace a ese dios tan travieso.

Las travesuras del diosinho Djalminha