Alfonso Molina Brandao

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Hace hoy, justamente 60 años, los jardines de Méndez Núñez, los más importantes y mejor urbanizados por aquel entonces en La Coruña, aparecieron literalmente sembrados de una amplia alfombra de tulipanes de todos los colores y a cuál más atractivo, pintoresco y perfectamente alineado. ¿Milagro? No. Obra –una más de la muchas y geniales– que el entonces inigualable e inigualado alcalde Alfonso Molina Brandao acababa de regalar a su entrañable Coruña, a la que amó incansable y plenamente.

Este alcalde –uno de los tres mejores que ha tenido Marineda en su historia– realizó en la ciudad obras imperecederas, muchas de las cuales han llegado hasta nosotros. Por ejemplo, la avenida de Lavedra –hoy, de Alfonso Molina– por la que luchó con todas sus fuerzas hasta conseguirla.

Pavimentó, ordenó y abrió decenas de calles y plazas, no en vano era ingeniero de caminos. Llenó la ciudad de árboles, relojes florales y plantas exóticas. Potenció las fiestas populares, desde la verbena de Santa Margarita a los carnavales de Monte Alto. Era un coruñés arquetipo y un gallegazo como la copa de un pino: Simpático, parlanchín, alegre, conquistador, amante de la buena mesa y coruñesísimo. Pudo ser lo que quiso en el Gobierno de España. Rechazó todos los ofrecimientos y dijo: “Pero, ¿qué más se puede ser que alcalde de La Coruña?”.

Su entierro: decena de miles de personas, docenas de coches fúnebres con cientos de ramos y coronas de coruñeses de todas las clases sociales, aplausos incesantes al paso de sus restos mortales. Lágrimas de cientos de personas. La Coruña entera se echó a la calle. Los carros del muro desfilaban en riguroso silencio hasta el cementerio de San Amaro.

Murió, nuestro alcalde, con sólo 51 años, pero sigue vivo, vivo y permanente en el corazón de los coruñeses y en la memoria de una ciudad que le ha dedicado monumentos, recuerdos, cariño y su alma. Al alma de una ciudad agradecida y cariñosa que sigue queriendo acaso al mejor de los coruñeses. Desde luego, el que más amó a su Coruña natal.

Alfonso Molina Brandao