CUENTOS PARA ADULTOS

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Versionamos hoy el célebre cuento de “Pinocho”, pues se quedó un poco “out”. En esta ocasión el muñeco no es de madera sino de cemento armado y no le crece la nariz (al menos que se le note mucho) sino que se le pone la cara cada vez más dura… El autor no es un carpintero sino el que lo registra –a su imagen y semejanza–, se llama Marianico en su versión más familiar.

Ha hecho varios pinochos (o, para seguir con la versión “in”, marianicos) incluso uno en versión gallega, pues nos toca la gaita hasta aburrir y cabrear.

Aquel, hijo del carpintero, contaba una mentira y ¡zas! le crecía la nariz… a estos, fíjense bien en su cara cada vez que dicen una mentira, hacen una promesa, o introducen en su discurso una afirmación rotunda, la nariz les queda como siempre, pero se les endurecen las facciones (la cara, vamos) aunque por razones que desconozco (¿la práctica en esas técnicas, tal vez?) no se les nota en las fotos… ¿Mentiras? Por ejemplo, ven un brote verde y sube otra vez el paro…

Las ayudas a emprendedores bajan pese a las promesas electorales y las prestaciones dirigidas al autoempleo mermaron (pongamos, por ejemplo, en Galicia) a la mitad.

Los fondos para políticas activas laborales caen un 57% a pesar del incremento del paro… ¡y anuncian que esos fondos se reducirán el año próximo en más de una tercera parte!

Y si en vez de un libro de cuentos se quiere hacer un tratado –o unos volúmenes del tamaño de los Episodios Nacionales, pues menudos episodios que nos “calzan” en la nación de Breogán– añadan a estas notas los cambios de procedimiento en la contratación de obras en la Diputación coruñesa, una decisión, cuentan los periódicos, que contradice las críticas de Negreira a lo que llamaba “operación dedazo”: la promesa de rebajar en cuatro puntos los impuestos que subió ya este año y, sin ponerse colorado ni nada, lo subirá para el próximo.

Aunque los cuentos y las cuentas del Concello se merecen un libro entero, conviene recordar que el primer edil dedicó sus mayores esfuerzos en cambiar lo hecho (General Sanjurjo primero y ahora seguirá con el resto, pues dinero sobra) y ahora arma otra bronca con O Parrote.

Y ¿saben lo peor ? Este cuento ni ha acabado ni termina bien.

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