EL MUNDO AL REVÉS

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El mundo acaba de cumplir un año más. Sin embargo recién entrados en el 2013 seguimos sintiendo la sensación de habernos embarcado en una perversa máquina del tiempo que nos transporta, sin remedio, hacia una sociedad en blanco y negro relatada de forma absurda en un nodo televisivo que bajo las siglas de TVE nos acercan a aquellos tiempos de los que hasta hace poco existía un cierto consenso en querer alejarse.

Los medios supuestamete públicos y la caverna eco del gobierno cumplen su tarea comunicativa en una esperpéntica campaña de desinformación que contrasta dramáticamente con la realidad que pudiéramos retratar en una cámara aficionada que se acercase a casi cualquier calle de este país.

Los impuestos han perdido su significado para una Derecha que impone un doble pago por servicios públicos que ahora privatiza abriendo inmensas brechas sociales entre los depredadores codiciosos que detentan el poder y las vulnerables personas que van quedando al margen del sistema. Las grandes compañías fichan para sus recursos humanos a los corruptos, a los estafadores que dejaron a los engañados en la desesperación y desamparo, y quienes se sientan en los banquillos reciben premios por su talento de guante blanco. Mientras heroínas y héroes anónimos sobreviven con luchas titánicas para ofrecer estudios y medios a sus hijos o a sí mismos en una sociedad caníbal, se sigue evocando el privilegio de la sangre para ensalzar un monarca símbolo de una institución decadente y sin sentido. Los delincuentes condenados ofrecen ruedas de prensa en alcachofas prestas a ofrecer morbo; los condenados acusan y quienes los denuncian son injuriados sin pudor en la política basura practicada por los caciques que han hecho de su trayectoria el todo vale para la poltrona. Sin duda un mundo al revés éste que dibuja el 2013. No cabe rendición ni cobardía.

Precisamos mucho coraje para llamar a las cosas por su nombre... y quizá con un buen diagnóstico será posible una buena solución.

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