DOS FORMAS DE VER LA CUESTIÓN SOCIAL

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Una vez más, pese a lo emblemático de la fecha, el sindicalismo está dividido entre las centrales de ámbito estatal y la nacionalista. Hace diez años, en una situación mucho menos traumática que la que ahora atraviesa el país, y en particular las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal, la unidad fue un hecho, como también lo constituyó hace ahora 25 años, en época previa a la unificación de los sindicatos nacionalistas CXTG e INTG. El clima de distensión que había permitido en fechas todavía recientes la convocatoria unitaria de una huelga comarcal en Ferrol ha vuelto a brillar por su ausencia y este vez con más que claros y contundentes ataques de la CIG a CCOO y UGT, y de forma muy determinada a sus respectivos líderes, el ferrolano Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez. Son, evidentemente, dos formas distintas de ver la cuestión social. Y es que, al margen del contenido propio de la central nacionalista, esta cree que el natural papel del sindicalismo debe centrarse en la confrontación con el sistema como palanca de cambio, mientras que los primeros, pese a las políticas de recortes que se han cebado como nunca en los trabajadores y las críticas que de ello se derivan, no ven incompatible tales realidades con el diálogo con la patronal y el Gobierno. Difícil en cualquier caso resulta encontrar un término intermedio o capaz de distender ambas perspectivas. El trabajador sigue pendiente de otras realidades, si cabe también en el mundo sindical y no solo en el político.

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