EL METANO

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Aunque no se lo crean, no me gusta ser agorero. Pero el tufo que me llega no es de un manojo de rosas, precisamente. Les auguro una nueva subida del petróleo, de la prima de riesgo, de la deuda externa, de algunos impuestos más y, en definitiva, de todo aquello que nos perjudica para tener una vida menos quebrantada.
Por el contrario, todo lo que podría favorecernos va a bajar: empleo, salarios, pensiones de jubilación, etc. Quizá les interese saber en qué me baso para pintar un panorama nada halagüeño.
La cosa está chupada: Siria, Israel, Egipto, Merkel (si gana las elecciones), y toda la parafernalia que estos asuntos traerán. ¡Ah! Me olvidaba: El caso Rajoy, también traerá cola. Y es que, cada vez que alguien se tira un pedo lejos, aquí huele que “fende”. Y si alguien de aquí olvida tirar de la cadena, todavía peor. No digan después que no les avisé: la cosa está que arde. Como el metano.

 

EL METANO