LEY ABORTADA

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A Gallardón le pasa como al President Más con la consulta esa: está perdiendo fuelle a ojos vista. Tal parece que al ministro de eso no le quedó más remedio que envainársela.  Me refiero a su abortada ley sobre el aborto que, a criterio de algunos del Partido Popular, adolecía de graves y patentes malformaciones electorales. Pero a pesar de ser un chico de aparentes y rígidos principios morales, Gallardón no ha tenido cojones a dimitir.
No sé, a veces me da la sensación de que pudiera tratarse de un moralista de boquilla: mucho bla, bla, bla, pero llegada la ocasión de demostrar entereza moral: purrelas. Lo que vale es ser ministro, y al Opus y a la Conferencia Episcopal que les den. Luego, una buena confesión, y asunto arreglado. Hay veces que envidio a los católicos, por lo prácticos que son, y pienso en convertirme, hacerme facha, y del Opus. Un buen comienzo para poder llegar a ser ministro de justicia.

 

LEY ABORTADA