Nula credibilidad

|

el anuncio del alcalde de Ferrol de que los presupuestos de 2017 no serán presentados y que todo se reducirá a una cuenta de gastos e ingresos con el fin de centrarse en la redacción y posterior aprobación de los de 2018 no puede coger ya por sorpresa a nadie. Otro tanto anunció en 2015 y 2016. Y todo ello pese a insistir de forma reiterada que el documento correspondiente a ambos ejercicios estaba ya elaborado, pendiente de lo que él mismo siempre ha calificado de “flecos”. Más de una vez, la cuestión ha sido abordada como ejemplo de las –digamos, en términos menos beligerantes si quieren– “dificultades” que supone encarar un gobierno en mínimos históricos de minoría representativa en esta ciudad. Esto último, sin embargo, no justifica lo que se espera de un esencial sentido común por parte de un primer edil que parece empeñado en obviar la presunción de inteligencia de todo vecino de Ferrol, inteligencia que Jorge Suárez parece empeñado en soslayar y, por lo que parece, deducir que el intelecto individual, y por lo tanto el colectivo, no existe. Difícil resulta ya encontrar un mayor desprecio –políticamente hablando– hacia la ciudad que ¿no? rige.

 

Nula credibilidad