EL SESO DE LOS ÁNGELES

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Con la que está cayendo, tal como ayer, no todo lo sorprendido que debiera, me crucé con cierta pintoresca polémica sobre los peligros de Velázquez (y estoy hablando, cielos, del autor de “Las Meninas”): su supuesta improcedencia aquí y ahora, que le haría merecedor de un “vade retro” cargado de razones histórico-culturales.
Todo lo que va a leerse a continuación, que conste que en acta, va cargado de vergüenza ajena; pero, sobre todo, de irritada tristeza.
Me recordó, de pronto, la figura de Unamuno, capaz de un “venceréis pero no convenceréis” en la Universidad de Salamanca, 12 de octubre de 1936, frente al general Millán Astray, que había gritado “¡Vila muerte, muera la inteligencia!”, pero también responsable de lapidarias tan funestas en nuestro devenir como lo de que “¡que inventen ellos!”, según la cual España constituía la reserva espiritual de una Europa a españolizar: debíamos, por destino, exportar valores morales.
Al nacionalismo le sobran argumentos, memorial de agravios y sangres derramadas, para que tenga que echar mano de Velázquez y darle pasaporte, convertido en “persona non grata” entre nosotros. Su trascendencia universal a todos los abarca, por mucho que haya nacido andaluz y sevillano... Lo demás vendría siendo tan bizantino como discutir el sexo/seso de los ángeles y hasta, si me apuran, la galleguidad de Valle-Inclán o de Doña Emilia Pardo Bazán. La búsqueda de lo esencial, intuyo, pasa más por sumas que por restas... Lo que nos lleva, de nuevo, hasta Unamuno, que comienza su célebre ensayo “Del Sentimiento Trágico de la Vida”, publicado en 1912, con una cita de Publio Terencio Africano (año 165 a.C.): Homo sum; nihil humani a me alienum puto (soy un hombre, nada humano pienso ajeno a mí), aunque, simpre tan suyo, D. Miguel se apresura a matizarlo: “Y yo día más bien, soy hombre, a ningún otro hombre estimo extraño”. Velázquez, el pintor de pintores, no puede terminar agraviado en la disputa que nos traemos entre lenguas. Uno dejaría la fiesta en paz y en gloria: bien ganadas se las tiene la Idea original y su andadura.

EL SESO DE LOS ÁNGELES