El riego sanguíneo de Shaquille O’Neal

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SHAQUILLE O’Neal es alto, muy alto; fue una figura de la NBA en los tiempos en que narraba los partidos el coruñés consorte Andrés Montes, quien lo alcumó Twister, ya que era un tornado sobre la pista. Ahora, ya retirado, quiere ser sheriff. Ha elegido el condado de Henry, en Atlanta, y ya ha empezado a preparar las oposiciones. Si le preguntan cómo es la Tierra, lo tendrá difícil para aprobar, pues recientemente aseguró que es plana: “Yo conduzco de costa a costa y la Tierra es jodidamente plana. No hacia arriba y hacia abajo en un ángulo de 360 grados”. Claro, es tan alto que quizá el corazón no tenga fuerza para bombearle sangre al cerebro.

El riego sanguíneo de Shaquille O’Neal