PASO A LA REALIDAD FERROLANA

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No se recuerda una Semana Santa tan benigna, ya no solo en cuanto a condiciones climatológicas, si no en cuanto a la gran afluencia de público, tanto a los actos religiosos como a Equiocio, que también ayer cerró sus puertas rompiendo registros merced asimismo a la diversidad de actividades programadas por la organización. Como si el clima hubiese dado un margen a los acontecimientos, la lluvia, que no llegó a asomarse durante todos estos días, apareció en la noche de ayer en Ferrol. Apenas unas horas antes hubiese echado al traste más de algún acto previsto. El fin de la extensa programación de estos días deja ahora paso a una realidad más tangible para las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal. La afluencia de visitantes derivada del evidente atractivo de la oferta turística da paso ahora a hechos como la elevada tasa de desempleo, la casi nula actividad en los astilleros públicos, las dificultades empresariales en todos los sectores de la economía comarcal y el descenso poblacional, consecuencia directa de la falta de alternativas viables tanto para la juventud como para una buena parte de profesionales especializados en múltiples actividades. Tan escaso margen vacacional dará sin duda paso a una realidad que en los últimos dos años se ha caracterizado por las constantes manifestaciones en demanda de ocupación, de propuestas sólidas para el empleo y el crecimiento. Retornamos, pues, al aguacero de la realidad.

PASO A LA REALIDAD FERROLANA