El problema de Podemos con las cabezas

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PABLO “Viva la Gente” Iglesias salió cabizbajo de su reunión con Rajoy, pero parece ser que no era porque estuviese triste –se supone que nunca se le pasó por la imaginación salir de la xuntanza con una oferta para ser vicepresidente del próximo Gobierno–, sino para ocultar la sonrisa. ¡Podría llegar a jefe de la oposición!; si Pedro “La sonrisa” Sánchez facilitase la investidura del líder del PP, automáticamente se convertiría en su socio y él, por lo tanto, quedaría como rey absoluto del otro lado de la frontera. ¡Cuantos casos hay de actores que empezaron de meritorios y acabaron siendo un primera figura! En cambio, tres dirigentes de Podemos Galicia –Nicolás Legido, Luca Otero y José Manuel Pérez– no pueden estar cabizbajos ni cabizaltos, pues no tiene cabeza sobre los hombros. Carmen Santos los ha decapitado por alzar la voz demasiado. ¡Qué poco ha durado el buen rollito en la franquicia enxebre de Podemos! ¡Qué poca cabeciña! Así empezó Breogán y acabó desahuciado por orden directa de Madrid.

El problema de Podemos con las cabezas