Días de lluvia

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La curiosidad siempre estuvo escondida debajo de las hojas mojadas en un día lluvioso. La curiosidad se esconde detrás del silencio y a veces brota ajena a su lucimiento. Hubo muchos hombres curiosos que buscaban respuestas a preguntas confusas. La curiosidad es un camino; tiene que ver con curar, sanar, con los cuidados, “curiosus” es igual a cuidadoso. El que cuida, el curioso, está ávido de saber. La curiosidad, el cuidado, necesita la mirada de un niño, la inocencia del que no sabe, pero eso para él o ella no representa un problema sino que lo enaltece. El curioso, el que cuida, no culpa al otro de sus males ni  trata de salvarse a sí mismo. ¿Qué es lo que ha hecho Ana Mato y el consejero de Sanidad de Madrid, el sr. Rodríguez? No se han hecho cargo de sus errores porque eso los hubiera enaltecido, por lo tanto no han sido cuidadosos, no nos han cuidado. Nos han dejado por unos instantes a merced de las olas, de los tiburones. Son la curiosidad y el cuidado los que curarán el ébola. Pero tenemos políticos que nos cuesta reconocer como hombres y es que la curiosidad, el cuidado, nos hace semejantes.
Vamos a jugar con otra palabra galaico-portuguesa, enfadarse, una palabra que Corominas hace derivar de fado, y que significa “desalentarse”, “cansarse”, “aburrirse”; podemos extenderla como hado desfavorable, ceder a la fatalidad, disculparse con ella. Bueno, ¿qué hacemos con la combinación falta de curiosidad, cuidados, enfado, desaliento, aburrimiento, cansancio? Quizás señalar nuestro estado de ánimo. Nos han usurpado la tierra firme, los ojos; ¿se han fijado en la mirada de Ana Mato, en la del sr. Rodríguez? Es una combinación de posesión diabólica y de chulería terrena; éste, ya saben, vino comido y se le nota, y la otra no come quizás por su estado místico y poseso, ingrávido.
El país está usurpado, enojado, y todos en un continuo ataque de furia y cualquier cosa que no está bien hecha siempre será reprochable; no nos olvidemos de que hasta ahora nadie se puso manos a la obra para solucionar tantos desastres, tapar tanto agujero. El ébola es uno más.

 

Días de lluvia