Castañas pilongas

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Tras el cachondeo del juro o prometo por la gloria de mi madre, por Snoopi, o cualquier fórmula de sus señorías, la señora Batet, presidenta de la Mesa del Congreso, se puso en marcha. Su primera medida fue mangar una castaña pilonga al Tribunal Supremo, al solicitarle aclaraciones sobre la suspensión de los diputados catalanes independentistas, en prisión preventiva, y un informe sobre el artículo 384 bis. Bien: Pues el juez LLarena se la devolvió a la remanguillé echando leches. Ahora, la Batet recurrirá la castaña a los letrados del Congreso, a ver que dicen. La cosa tiene su aquel, pues hay que votar a Pedro Sánchez como presidente, y los votos de izquierda y derecha por ahí van. Como experto con master y jefe de la oposición, ya salió el Casado echando las cuentas, y dice que a Sánchez no le salen sin los votos de los independentistas catalanes, y podría tener que convocar elecciones. Aun no empezó la cosa, y el muchacho ya está tocando los huevos sin consultar a Rivera, el otro jefe.

Castañas pilongas