DE A CORUÑA A LAPONIA

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Esto de la CEOE (la tienda que agrupa a los empresarios españoles y que a veces parece un circo) tiene su gracia. Su maldita gracia.

Y es que solo ríen ellos y se les “pilla”, aunque quieran disimular. Hace días las risas –recogidas por las cámaras de televisión– eran para celebrar la reforma laboral; después la propia “tele” en una entrevista al vicepresidente, admirador, amigo y –mire usted por donde– beneficiado de muchas de las obras que se monta doña Espe, nos mostraba a don Arturo pidiendo más y, ya para colmo, el señor Feito –famoso por pedir que le bajaran a todo el mundo el sueldo– propuso que los trabajadores se fueran a la calle (gratis), siguieran en su chollo (cobrando poco) o a Laponia…

El panorama, para que lo entiendan, es este: usted trabaja en la fábrica de armas, su santa en un colegio público, sus hijos estudian con beca en la Universidad y ya tienen pagado el piso donde habitan. Y desmontan todo eso para irse a trabajar con Feito a Polonia, que digo Polonia… a Laponia.

Y luego te enteras que José Luís Feito tiene tres chollos. Uno es el de la patronal de las Autopistas que, como saben, acaban de subir el precio del peaje…y preparan un ERE. José Luís Feito (por favor que alguien le diga que son horribles la chaqueta y corbata con que aparece en la tele) que pide recortes en la administración tuvo un “chollazo” en el Fondo Monetario Internacional, facilitado por el Gobierno lo que (digo yo) le convirtió en otro “funcionario privilegiado”.

Se equivoca el alto cargo de la patronal: todos los trabajadores, más los parados y seguro que también los jubilados, queremos cambiar a un barrio mejor, como él hizo

 

El tal Feito pide que se cancele o reduzca la ayuda al desarrollo, cuando –puesto por el gobierno– desarrolló una buena carrera y cartera como embajador ante la OCDE…

Como es muy gracioso insistió en que “aquí estamos muy mal acostumbrados y no queremos ni cambiar de barrio…

Se equivoca el alto cargo de la patronal: todos los trabajadores, más los parados y seguro que también los jubilados, queremos cambiar a un barrio mejor, como él mismo hizo según puede seguirse por su currículo…

Lo que pasa, José Luís, que a una trabajadora –que tiene que cuidar a su madre enferma– no puede irse a Laponia, ni siquiera a Puerta de Hierro para tener contento al jefe. Hasta tú, querido, debías entenderlo.

DE A CORUÑA A LAPONIA