¿GAME OVER EN “O HÓRREO”?

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El Debate del Estado de la Autonomía no ha sorprendido. Independientemente de la fecha que el presidente de la Xunta escoja para celebrar elecciones, la Legislatura parece prácticamente finiquitada.

Utilizando un símil deportivo, creo que estamos otra vez en tiempo de descuento. Y digo otra vez porque el ambiente en O Hórreo se parece, aunque con matices, a lo que ya se vivió en el Congreso en el último año de Zapatero, cuando se palpaba el adelanto electoral. El Parlamento huele a “fin de curso”. Pudimos ver a una oposición deprimida y en precario que sigue desangrándose en luchas internas.

Por otro lado, Núñez Feijóo volvió a insistir en su apuesta por la austeridad, proponiendo medidas como la fusión de municipios, la supresión del CES, de los Vicevaledores o del tribunal de la Competencia. Gracias a políticas como ésas, hemos pasado de una Xunta dilapidadora que se iba de chupitos a Cuba, coleccionaba supercoches y compraba sillas de 3.000 euros, a una administración austera que ha ahorrado 60 millones de euros.

Pero no se puede estar toda la vida con la misma cantinela. Y es que parece mentira que este asunto de la austeridad haya tenido tanta venta política e incluso haya servido para ganar contiendas electorales. Eso da una idea de lo mal que estábamos y lo poco con que nos conformábamos. Porque lo que importa de verdad es que se reduzca el paro, que se construyan o amplíen los hospitales y que se blinde el estado de bienestar.

¿GAME OVER EN “O HÓRREO”?