7 DE NOVIEMBRE

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Espero, pacientes lectores, que no les moleste un poco de auto propaganda y que el director de mí querido Diario no me tire de las orejas. El día que señalo tendrá lugar en el Cuartel General de la Armada en Madrid la presentación de mi nuevo libro titulado “Los desconocidos precursores españoles de la navegación submarina”.
Invito a todos los ferrolanos que, por esas fechas pasen por Madrid, acudan al acto, que estoy seguro les será muy entretenido teniendo en cuenta quienes son sus presentadores: mi amigo, coautor y alférez de navío cartagenero Diego Quevedo Carmona, y el almirante José María Treviño.
Aunque hace unos meses desde esta misma tribuna les adelanté algo de su contenido, no les comenté cómo nació el proyecto,  en el que influyó la más pura casualidad.
Fue en un viaje a Copenhague en compañía de mi amigo (y también coautor de la obra) Cristino Castroviejo cuando, entre conversación y conversación (de barcos) me lanzó el siguiente cebo: - ¿te suena Raimundo Lorenzo De Equivilley?
Debo confesar que me quedé perplejo, y tras reconocer mi ignorancia le pedí más información sobre el personaje… ¡y qué personaje! Nada más y nada menos que un español diseñando y construyendo el primer U-Boot para la marina alemana. De aquí surgió el embrión del libro.
Luego contacté con mi amigo, editor (y último coautor) Lino J. Pazos al que conseguí embaucar pese a su inicial resistencia en al proyecto.
Lo de Diego fue algo distinto, sabía que él quería hacer una monografía sobre Antonio Sanjurjo Badía, pero la extensión del trabajo lamentablemente no alcanzaba para ello. Conseguí convencerle al explicarle que, aparte del industrial coruñés, teníamos información de otros españoles que pusieron su granito de arena para hacer factible la navegación submarina.
En este caso fue él el que cayó en mis redes. El resultado júzguenlo ustedes, pero de lo que estoy más orgulloso es de poder ver mi nombre en un libro junto varios de mis mejores amigos y maestros.

 

7 DE NOVIEMBRE