PERAL

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La semana pasada se celebró en Cartagena el 125 aniversario de la construcción del submarino ideado por el celebérrimo teniente de navío, con una serie de actos cuyo plato fuerte fue la presentación en sociedad del sumergible restaurado casi en su totalidad.
Uno de los patrocinadores de esta restauración ha sido la fundación “Juanelo Turriano” que además ha editado el libro, escrito por Juan Ignacio Chacón Bulnes, titulado Submarino Peral. Día a día de su construcción, funcionamiento y pruebas.
Hace unos días terminé de leerlo, y créanme, es de lo mejor que se ha publicado este año en lo que a temática naval-militar se refiere desde el punto de vista documental.
Y es que la aportación del estudio, y a pesar de las numerosas obras publicadas en los últimos años que han tratado al ingenio y a su creador, es fundamental para entender de una manera global las vicisitudes por las que pasó aquel proyecto, que pudo habernos puesto en vanguardia mundial técnica y militarmente hablando.
Muestra de ello es la transcripción del día a día de la construcción y las pruebas a las que se sometió el submarino; la reproducciones de los planos recuperados del Archivo Histórico Nacional donde se encontraban olvidados y del manifiesto de Peral; y varias fotos absolutamente inéditas del sumergible, algunas de ellas, por cierto, aportadas por mi buen amigo Diego Quevedo Carmona.
Felicito desde esta modesta tribuna a su autor y recomiendo que todo aquel que esté interesado en conocer con profundidad el submarino se haga con un ejemplar, pues tendrá una idea clara del intolerable sabotaje que sufrió el ingenio.
Hablando con un buen amigo mío sobre el particular cuando comentábamos las presiones y persecuciones que sufrió el inventor que sólo anhelaba el bien de su patria, dejó en el aire la siguiente pregunta:
-Alejandro, dime sinceramente, si hoy apareciera un joven oficial que ofreciera a España una moderna arma que nos pusiera en la vanguardia militar mundial… ¿le pasaría lo mismo que a Peral?

 

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