VENCER O CONVENCER

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Nos gustan más las leyes que la educación. Educar es más duro y arduo, y también trasforma más a las personas. Pero siempre elegimos el camino más corto, el de la multa y la ley. España debe ser el  país con más sobredosis de leyes. Nos gusta que los demás se enteren de quién manda. Y tener en la cabeza eso de que somos unos ciudadanos ineducables; en definitiva, la ley sustituye a la persuasión. A la mediocridad le gusta más mandar que convencer, ya lo decía Unamuno, sobre todo porque les falta discurso y les sobra consignas. Ya se sabe que hoy cualquiera puede ser político. Vencer y convencer, qué dos grandes palabras. No sé por qué digo esto; simplemente es una reflexión sobre un país cada vez más inexistente o simplemente es que este es el peor gobierno posible que ha logrado llenar de mediocres toda la vida social y a los mediocres les gusta gritar: aquí quien manda soy yo. Ahora le toca a los perros, una ley más en esta nueva forma de educación castrense que solo busca someter al otro y que no dé problemas.

VENCER O CONVENCER