Un topless que no valió un préstamo

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LOS rusos son tan raros que cuando encuentran a una chica a la que se le ve con posibilidades de triunfar en un heteropatriarcal concurso de misses, le dan una raqueta y la ponen a jugar al tenis. Que se lo pregunten a Sharapova o a Kournikova. A Yulia Kuzmina, residente en Kazán de 25 años, nunca se le ha visto en Wimbledon, pero pensó que podía sacar partido de sus encantos. Quería un coche, así que fue a un banco a pedir un crédito. El empleado se lo negó y ella se desnudó para convencerlo. La respuesta volvió a ser “no”. Quién sabe qué hubiera ocurrido si en vez de hacer topless lo amenaza con unos raquetazos. FOTO: kuzmina, durante la petición del crédito | youtube

Un topless que no valió un préstamo