OTRO FERROL ES POSIBLE

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Los Reyes Magos se han marchado. Vuelven a dejar nuestra ciudad asolada por los múltiples desmanes de un gobierno municipal profundamente mediocre, dirigido por un alcalde movido al dictado de los hilillos de plastilina de un PP al que ni muchos de sus votantes reconocen. Un año más el flotel sigue siendo el enésimo episodio de un macabro culebrón de unos desvergonzados que carecen de escrúpulos para mentir una y mil veces, las gradas siguen vacías y la sangría de ferrolanos en la emigración es insostenible. Son tantos los servicios públicos desmantelados que faltan renglones para escribirlos, y una ruta virtual de instituciones afectadas se ha escrito en estos años de desgobierno del PP: los astilleros, FIMO, la Cámara de Comercio, el centro de menores, el hospital naval, la oficina de Dependencia, los servicios sociales, el pequeño comercio, las auxiliares... Pero el gobierno municipal tranquilo, a lo suyo en esa solemne estupidez que da la frivolidad de los que miran exclusivamente por su ombligo. ¿Que existe una concentración de Navantia en el Concello? No importa, el alcalde se saca la foto del día en la perrera municipal cuya gestión ocupa sesiones y sesiones de la mancomunidad (y creanme que a mi me gustan los perros). ¿Que Ferrol cuenta con la dramática cifra de un 32% de paro? No importa, la prioridad es enterrar casi un millón de euros en una plaza de España que encima ha quedado horrible. ¿Que una de cada tres familias de Ferrol vive en la pobreza? No importa, nuestro gobierno municipal saca la foto del día brindando por no sé sabe quién en las dependencias municipales, que no les falte champàn. ¿Que el PP se quiere cargar el partido judicial de Ferrol? No importa, el alcalde saca de nuevo su espectacular foto de pancartitas del PP gritando contra los sindicatos, todos valientes ellos. Nadie impedirá bonitas fotos de propaganda en plenos a los que sólo se puede acudir como invitados, no vaya a ser que a nuestros integrantes del gobierno municipal se les arrugue la gomina o los abrigos de visón que visten lustrosos mientras su ciudad acude al Banco de Alimentos. Esperpéntico. Existe otro Ferrol, el que somos, el que sabemos hacer, pero ese no lo puede construir un PP patético que cuando le atacan, inventa maniobras de distracción para intentar aniquilar con grotescas mentiras. Pero al final la verdad triunfa, como triunfará el verdadero Ferrol cuando estos se vayan.

OTRO FERROL ES POSIBLE