AMADA GARCÍA

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El profesor Enrique Barrera señaló ayer la causa del fusilamiento de Amada García: porque fue una excepción. Pocas mujeres en su época se atrevieron a situarse en la primera fila del movimiento republicano. Las que lo hicieron, como Dolores Ibárruri, estuvieron desde el primer momento en el punto de mira de los golpistas. Es de justicia, por ello, recordar su especial valor. En el muro del castillo de San Felipe donde se realizaron tantos fusilamientos únicamente hay una pequeña placa que colocó en su momento la Asociación de Memoria Histórica Democrática. No estaría de más, a estas alturas, que se dejase allí constancia de los nombres de los que perdieron la vida por defender las libertades. Mientras tanto, afortunadamente, hay quienes no están dispuestos a permitir que el manto del olvido borre el ejemplo de Amada García y de tantos otros.

AMADA GARCÍA