Listas, listos y cínicos

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¿Que diferencia hay, compañeros, en una corporación donde la mayoría absoluta solo deja a la oposición, como florero ornamental y otra donde el juego de mayorías y minorias, obliga a la explicación, negociación o pacto?
Pues, por erjemplo, en el Parlamento español la mayoría absoluta del partido de gobierno significa una patente de corso para hacer lo que quiera. Y es, además, aquí se premia con otros regalos añadidos: el Consejo de Cuentas, el Poder Judicial, el Fiscal Jefe, la Hacienda pública, el Centro de Estadística, la Poli y los espías y, en definitiva, los organismos que debían vigilar a los poderes del Estado.
Todos  están puestos por el dedo del ganador. Es lo más parecido a la democracia orgánica de la  que tanto saben en Génova los herederos de la Alianza Popular que fundó Fraga.
Así pues, en Castilla la Mancha, donde el gerente explicó al juez que no sabe de donde salió el dinero para dejar bonita la sede de la gaviota, pues su trabajo era servir café y comprar papel higiénico, Cospedal se inventó una ley electoral donde la “casa”, el PP, siempre gana.
Papel higiénico ?O sea, una mierda, con perdón. A medio partido, cambiar las feglas es, cuanto menos, cínico.La idea entusiasma a Feijóo al que las encuestsas le anuncian que puede perder las principales ciudades gallegas
Y siguiendo la doctrina Cospedal el PP repite que “no puede ser alcalde alguien de la lista perdedora…”.
O sea si en un pueblo un 41% de los lvecinos votó –después de una noche loca – a la lista esa, que apoyan los listos, y el resto dijo en las urnas q     ue no quiere verlos ni de lejos, ganan los que pierden.
Así que lo de un hombre un voto,caca. Claro que Rajoy primero negó el “Prestige” con los hilillos de plastilina, el cambio climático, pues se lo dijo su primo; negó el rescate, el paro, los trajes de la Gürtel y la corrupción en Valencia, Madrid, Baleares, etc. En febrero de 2013 negó que fuera a cambiar la ley electoral. Mariano que pedía al PSOE “hacer pinza” para echar a los nacionalistas vascos de las instituciones.
Y ahora, Mariano, niega las matemáticas, el valor de los números. Y 40 es más que 60, y se queda tan pancho.
La mayoría absoluta, por ejemplo, hace más fácil la corrupción de Valencia,  Andalucía, Castilla la Mancha, etc.
Qué cinismo, no…?

Listas, listos y cínicos