DIQUE FLOTANTE:¿NO PERO TAL VEZ?

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La Comisión Europea fue categórica ayer al rechazar la viabilidad de la construcción de un dique flotante para Navantia Ferrol, petición motivada por el creciente mercado del área de reparaciones y auspiciada por agentes sociales y políticos de todo signo y color. Incomprensible del todo resulta en cualquier caso que Bruselas justifique el “veto” a este proyecto por el incumplimiento derivado de las ayudas estatales necesarias para acometerlo. Incomprensible porque el rechazo no se basa en ningún otro aspecto, ni técnico ni de explotación. Llegados a este punto, el interrogante lo aporta la larga espera y las continuas demandas de información sobre la resolución comunitaria teniendo en cuenta que el coste de la inversión era sobradamente conocido, tanto como la necesaria aportación de ayudas públicas en un porcentaje que supera ampliamente el 50 por ciento. Decir que no e invitar por el contrario al Gobierno central a que estructure la propuesta para superar estas trabas es tanto como volver a negar su viabilidad. Circunstancia, por otro lado, sobradamente conocida por el Gobierno central y, en la misma medida, por el Partido Popular en esta comarca y en Galicia, como también por parte del conjunto de la oposición, incluida la que, hasta hace menos de tres años, ostentaba el poder en Madrid y para la que, por ejemplo, el levantamiento de los vetos a la construcción naval nunca fue hasta ahora una prioridad. Argumentos escasos y pobres, en conjunto, los aportados por la clase política en general sobre el pronunciamiento de Bruselas que no hacen si no acreditar la enorme distancia que separa las compromisos de los hechos con una comarca aislada, política y económicamente.

DIQUE FLOTANTE:¿NO PERO TAL VEZ?