Una mujer de verbo florido

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LA pseudopeletera Silvia Cameán, tan ahorradora en la dotación presupuestaria de los contratos que licita su concejalía que no hay ni una sola empresa a la que le interesen, no economiza, en cambio, en el lenguaje. Al revés, acaba de publicar las bases del proyecto “Idiomas do Mundo”, cuyo objetivo es “adquirir nuevas competencias lingüísticas”. ¡Toma ya! Ni Góngora lo hubiese expresado mejor. El problema –grave problema– es saber qué o quién le impide a la concejala de Justicia Social hablar como una persona normal.

Una mujer de verbo florido