CONCEJALA NEGLIGENTE

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Causa estupor leer las declaraciones de la señora Cid, concejala de la promoción de Alvedro cuando habla de “equidad”, refiriéndose al trato que recibe el aeropuerto coruñés en comparación con el compostelano. Muestra un desconocimiento histórico en lo que se refiere a la apuesta aeroportuaria de la Xunta en los últimos 30 años.

Cabe recordarle, que en los presupuestos de 2012 vuelve a ser Alvedro el aeropuerto que recibe menor asignación y teniendo en cuenta que la pista es la más pequeña y estrecha de España, es de las que precisa prioridad inversora para ser competitivo. La alegría mostrada por la concejala sobre lo que ella llama “equidad” parece más bien docilidad hacia las decisiones que castigan a Alvedro y que toman sus compañeros de partido desde la Xunta. Cabe también recordarle que el aeropuerto beneficia al área más poblada de Galicia y que en nuestro entorno se ubican 17 de las 30 empresas gallegas más importantes.

Unión Coruñesa lanzó un comunicado en el que entiende que es preocupante que la responsable de potenciar el aeropuerto se resigne a abandonar la conducta reivindicativa para defender la necesidad de que Alvedro reúna las condiciones operativas para potenciar el área económica en que se ubica. Si además muestra su apoyo y no hace propuesta alguna a la secretaria xeral de Turismo, Carmen Pardo, en quien parece delegar la promoción de nuestro aeropuerto y ciudad, las cosas se complican, pues la última propuesta de la señora Pardo es la promoción de lo que ella denominó “geodestinos”, un proyecto en el que se potencia con prioridad el Camino de Santiago y se equipara la promoción de La Coruña, con la de ayuntamientos como As Somozas o Vilarmayor, ambas incluidas en el “geodestino” Rías Altas, que no ocupa prioridad alguna y en el que se obvia la existencia de la Torre Patrimonio de la Humanidad ubicado en La Coruña.

Hace 50 días la calle de San Andrés apareció sembrada de panfletos relativos a la señora Cid, responsable de las “desfeitas” de la zona de la Torre. En los carteles se insertaba la foto de la concejala y se le reclamaba la readmisión de los empleados de la Torre. La proliferación de los carteles era tan abundante como resultó su retirada, por arte de birli-birloque. O sea, que entre lo de la Torre, lo de Alvedro y otras zarandajas, la señora Cid se está luciendo.

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