::: MIÉRCOLES :::

|

  RAJOY ha prometido a Merkel, con la solemnidad que requiere una peregrinación ante el Apóstol, que proseguirá con los ajustes que tanto gustan a la  canciller alemana. A la ciudadanía se le difuminará  tal empeño con rebajados velos de terciopelo y la reiteración abusiva de que la cosa marcha bien.

 SI Pedro Sánchez, preclaro nuevo secretario  general de los socialistas, fuese ministro en Francia habría sido destituido ayer fulminantemente por  criticar la política de recortes de su admirado  correligionario Manuel Valls

 MIENTRAS enmudece por unas horas el alcalde santiagués Hernández, le toca el turno en el  parladoiro oficial al vicepresidente Rueda para  poblar la galería de frases célebres. Dice el estadista xunteiro que negarse a la reforma laboral evidencia  que no se tiene confianza en ganar las elecciones.  El memorable aserto sirve igual para la oposición  que para el PP.

  LAS crónicas despacharon la cena privada  entre Rajoy, Merkel y los dos intérpretes con el  relato del menú enxebre que degustaron y se  olvidaron de mencionar a Feijóo, invitado de  excepción al yantar. Tiene que prepararse, por  si acaso…

::: MIÉRCOLES :::