El poco amor a asistir a los plenos del Congreso

|

 

DICEN que el que nace lechón, muere gorrino, que en una versión libre y para que nadie se ofenda, se puede traducir por el que nace para artista, artista muere. Que se lo digan a Garzón, no Baltasar, sino el tal Alberto, artífice junto a Pablo, antes Pablo Manuel, “Viva la Gente” Iglesias de que Unidos Podemos degenerase en Ni Unidos Podemos, que del sorpaso pasó al tortaso, y a Rufián, el más español de los republicanos catalanes, en cuyo honor la banda de música del Congreso toca el pasoble – “Rufián, eres el más grande, se ve que eres un charnego”, versión 3.0 del clásico “Marcial, eres el mas grande, se ve que eres madrileño”– figuran en el top 10 de los parlamentarios que más faltan a los plenos de la Cámara. ¡Gran honor! ¡Vaya par de artistas! Por cierto, siete de sus ocho compañeros en lo más alto del escalafón también son de izquierdas.

 

El poco amor a asistir a los plenos del Congreso